Cuándo saber qué hacer protege tu sonrisa.

Los traumatismos dentarios son lesiones frecuentes que afectan a alrededor del 25% de niños y adolescentes, comprometiendo al diente, encía, hueso o ligamento que lo rodea, como consecuencia de una caída o golpe que puede dañar tanto a dientes temporales o «de leche» como a dientes definitivos.

Los niños entre 1 y 3 años son los que presentan mayor riesgo a sufrir estas lesiones, afectando a sus dientes temporales. El segundo grupo más expuesto son niños entre 9 y 10 años que presentan dientes permanentes. Las causas más comunes en este último grupo son las prácticas deportivas, juegos bruscos, caídas y golpes. Sin embargo, hay niños que tienen más factores de riesgo, como son alteraciones en la posición de sus incisivos («los dientes hacia adelante»).

La especialista en Odontopediatría de Clínica Pinares, Carolina López, considera que además de prevenir, lo esencial en el caso de traumatismos dentarios es contar con el conocimiento de lo que se debe hacer de forma inmediata (primeros auxilios), señalando que la primera atención es de vital importancia para un mejor pronóstico.

Carolina indica que los adultos al cuidado de niños deben tener toda la información disponible para ayudar: «Es un momento de aflicción para niños, adolescentes y padres, por lo tanto lo primero es contener emocionalmente, tomar el rol de adulto, calmar la situación, dar primeros auxilios y acudir al dentista».

¿Existen casos más graves que otros dentro de un trauma dentario?

«Sí, y para determinar la gravedad debe haber una evaluación inicial. El trauma más severo y con mayores repercusiones para el futuro es la avulsión de dientes definitivos, que ocurre cuando el diente es completamente desplazado o desalojado fuera del hueso. En esta situación todos podemos actuar para mejorar el pronóstico, si contamos con la información de los primeros auxilios. Lo que le suceda al niño o adolescente y las secuelas que puede tener para su vida se relacionará con lo que se haga en el momento en el que el diente se cayó».

En una avulsión de diente definitivo, la odontóloga señala que los pasos a seguir son: «Buscar el diente, tomarlo por la corona (parte visible del diente), pasarlo por un chorrito de agua y ponerlo en su lugar de origen; mantenerlo en esa posición con un pañuelo sostenido por el dedo pulgar para fijarlo en su lugar y acudir a un odontólogo. Este caso es el que tiene mejor pronóstico. Si no se reubicó el diente, puede ser guardado en la boca del afectado (espacio ubicado entre mejillas y molares), o en un vaso con saliva o leche, nunca en agua, tampoco mantenerlo seco y buscar atención dental inmediata». Importante es señalar que los «dientes de leche» no se reimplantan, por el potencial daño a los dientes permanentes en formación y la posibilidad de aspiración en niños pequeños.

Si bien en primera instancia se acude a urgencias, Carolina destaca que lo esencial es consultar posteriormente a un odontopediatra, porque se debe seguir un protocolo de tratamiento y seguimiento rigurosos; y por la capacidad que puede tener este especialista para contener a niños y adolescentes. «Un odontopediatra puede acompañar el crecimiento y desarrollo e ir detectando en controles si hay algún problema con la evolución de los dientes afectados, guiando e incorporando a otros especialistas con el fin de entregar el mejor tratamiento».

¿Qué pasa en el caso de un adulto?

«Se debe hacer lo mismo, siempre que el diente esté sano, es decir, si el diente se cayó por enfermedad de las encías los pasos a seguir no aplican y se debe consultar al odontólogo».

Lo primero es prevenir

Las medidas preventivas a aplicar son el uso de protector bucal en el caso de realizar deportes de contacto, práctica de bicicleta, uso de skateboard, etc.; detección oportuna y tratamiento de anomalías dentomaxilares. Por esto son relevantes los controles periódicos con el odontopediatra, con el fin de identificar factores de riesgo, educar e intervenir para su modificación.

La odontóloga comenta que los traumatismos dentarios, si bien son comunes, lo que hay que hacer frente a una emergencia de este tipo es poco conocido, y por lo tanto hace un llamado a educarse en este ámbito. «Los médicos, dentistas y profesores, entre otros, deberíamos difundir cuáles son los pasos a seguir en estos casos; lo importante es actuar y ayudar a preservar la sonrisa».

Dra. Carolina López S., especialista en Odontopediatría, Clínica Pinares.